Estos rubores vienen en un empaque de plástico dorado con dos compartimientos, en donde el primero (el principal) contiene el producto y el  secundario una tierna brocha aplanada con la que sugieren aplicar el blush y un pequeño espejo como toque final del producto.

La formula de estos rubores son como mantequilla en la piel, al ser Baked Blushes (Que se refiere a que el producto es horneado literalmente en un horno cosmetico en las fabricas italianas de Milani) ayuda a que tenga un acabado uniforme  y cremoso al mismo tiempo.

Su pigmentación es genial, yo los considerado un termino medio, es decir; no son ni tan pigmentados que con un simple toque acabaras con mejillas de payaso o totalmente un color fantasma que tienes que aplicarlo cincuenta veces para encontrar el resultado deseado. Este producto permite que tu seas el que controle la cantidad de pigmentación que deseas obtener.